
EspiritualidadPlan de 30 días
30 días en los Salmos
Un mes completo caminando por el libro de oración de la Biblia. Cada día, un salmo y una reflexión breve: alabanza, lamento, confianza y gratitud para todas las estaciones del alma.
Día 11
Salmo 42 — Hablarse a uno mismo
"¿Por qué te abates, oh alma mía?" El salmista hace algo sabio: deja de escucharse y empieza a hablarse. La tristeza monologa dentro de nosotros; la fe la interrumpe con preguntas y le predica: "Espera en Dios; porque aún he de alabarle".
La sed del ciervo por las aguas no es una decoración poética: es el diagnóstico. Abatido y todo, este salmista tiene sed de Dios, no de escape.
Para reflexionar: ¿Qué te dices a ti mismo cuando estás abatido? ¿Se parece a este salmo?
Oración: Alma mía, espera en Dios; aún he de alabarle.