
Ánimo y consueloPlan de 7 días
Cuando el alma está cansada
Siete días para reconocer el agotamiento, recibir el cuidado de Dios y reconstruir ritmos de descanso, verdad y esperanza.
Día 3
Permiso para lamentar
Los salmos enseñan a preguntar “¿hasta cuándo?” sin abandonar la fe. El lamento no es incredulidad; es dolor dirigido a Dios. En vez de maquillar el alma, trae la confusión y termina recordando el carácter que no cambia.
Para reflexionar: ¿Qué queja honesta necesitas convertir en oración en lugar de esconderla?
Oración: Señor, recibe mis preguntas y sosténme mientras todavía no veo respuesta.